...

Trump vuelve a arremeter a México y que el narcotráfico lo gobierna

Internacional

...
Trump vuelve a arremeter a México y que el narcotráfico lo gobierna
09 may., 2026
Compartir:

En el marco de una escalada de tensiones entre Donald Trump y el gobierno mexicano, el presidente de Estados Unidos reiteró que los cárteles del narcotráfico “gobiernan México”, mientras sostiene que el tráfico de drogas hacia su país sigue siendo un problema crítico que atribuye al control de estos grupos en el territorio mexicano.

Durante un acto por el Día de la Madre en la Casa Blanca, Trump insistió en que los esfuerzos recientes de su administración han permitido reducir el tráfico marítimo de estupefacientes hasta en un 97%. Sin embargo, subrayó que la ruta terrestre a través de la frontera mexicana mantiene activo el flujo de drogas hacia el norte.

La insistencia de Trump se da en un contexto de crecientes fricciones, tras amenazas públicas de intervención militar en México si el gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum no intensifica las acciones contra el narcotráfico. En días previos, el mandatario estadounidense advirtió que, en caso de que México no “haga su trabajo”, su administración contempla actuar de forma unilateral para combatir a los cárteles. Trump declaró: “Tenemos un problema porque los cárteles gobiernan México. Nadie más: los cárteles. Simplemente lo gobiernan (el país)”.

Estas declaraciones coinciden con un repunte en las tensiones bilaterales después de que el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, fuera acusado ante un tribunal federal estadounidense de delitos relacionados con el tráfico de drogas y armas. El gobernador, miembro de Morena, figura en la misma causa penal junto a otros nueve funcionarios, quienes enfrentarían procesos por presunta colaboración con organizaciones criminales.

Paralelamente, el mes de abril estuvo marcado por la ejecución de un operativo antidrogas en Chihuahua en el que participaron agentes de la CIA, aparentemente sin conocimiento previo del gobierno federal mexicano. Este episodio agravó el clima de desconfianza y reactivó la preocupación por la soberanía nacional, una postura reiterada públicamente tanto por Sheinbaum como por otros funcionarios federales.

Trump enfatizó los resultados de las operaciones estadounidenses contra las denominadas narcolanchas en el Mar Caribe y el Océano Pacífico. Según sus cifras, más de 190 personas han fallecido en estos bombardeos impulsados por su administración desde 2025. El mandatario aseguró que, tras el éxito en la reducción del tráfico marítimo, ahora el principal foco de su política antidrogas es el cierre de las rutas terrestres, donde, afirmó, llega la mayor parte de los estupefacientes.

Pese a este endurecimiento, la respuesta mexicana ha sido de rechazo a cualquier intervención extranjera, reiterando la disposición a cooperar en materia de seguridad, siempre y cuando se respete la independencia y la jurisdicción nacional. Sheinbaum respondió recientemente a Trump, señalando que México está “actuando” contra el narcotráfico, pero señaló que la cooperación solo será posible en un marco de respeto mutuo entre ambos países.

Trump, al insistir en elevar el combate al tráfico de fentanilo y otras sustancias a una prioridad de seguridad nacional, ha dado pasos para clasificar a los principales cárteles mexicanos como organizaciones terroristas, un giro que implica posibles repercusiones legales y la ampliación de facultades de acción de agencias estadounidenses en territorio extranjero.

Las palabras del presidente estadounidense se suman a un repertorio de mensajes en los que responsabiliza directamente a México del suministro de drogas y sostiene que será su gobierno el que pondrá fin al flujo ilícito si no hay acciones contundentes desde el lado mexicano.

En el evento en la Casa Blanca, Trump concluyó: “Ahora hemos comenzado vía terrestre. Y ustedes verán que (el tráfico de drogas) bajará bastante. Ustedes lo verán como baja (el tráfico de drogas). Por la mayor parte (las drogas) llegan a través de México”.

La imputación contra el gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya, presentada formalmente por autoridades estadounidenses, marcó un nuevo hito en la presión diplomática. Los cargos atribuidos incluyen vínculos con el tráfico de estupefacientes y de armas, involucrando también a otros servidores públicos del estado. Este señalamiento se da mientras persiste la percepción, promovida desde Washington, de que los cárteles han consolidado redes de protección institucional.

El discurso de Trump apunta a reforzar la narrativa norteamericana respecto al control territorial de los cárteles en México, así como a justificar acciones unilaterales en la frontera y operaciones directas en zonas estratégicas. La colaboración de actores estadounidenses en recientes operativos antidrogas dentro de estados mexicanos ha sido eje de profundas diferencias entre ambos países.


Síguenos en nuestras redes sociales