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Kissinger: ¿errores estratégicos?

Arturo Romero Garrido

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Kissinger: ¿errores estratégicos?
26 jul., 2023
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Kissinger: ¿errores estratégicos?.

Durante cientos de años la civilización China fue -dado su grandeza en todos sentidos (territorio, cultura, población)- el centro del universo. 
Bueno, en realidad así es como ellos mismos consideraban a su civilización, como un imperio sin igual en la faz de la tierra.
Y es que alrededor de su esfera de influencia coexistían pequeños reinos que por sí solos no tenían forma alguna de eclipsar al gigante asiático.
Por ejemplo, uno de los vecinos con los que históricamente China ha tenido disputas territoriales ha sido India, sin embargo, hace más de mil años India padeció la misma dificultad que tuvieron los alemanes por cientos de años; se encontraron divididos en cientos de pequeños reinos y no encontraron razones lo suficientemente importantes para pensar si quiera en conformar un bloque monolítico que persiguiera los mismos intereses.
Como tal el concepto de estado-nación –tan común en nuestros días- estaba todavía muy lejos de aparecer en el léxico.
Por otro lado, las barreras naturales como el Himalaya en el caso de la India y los mares en el caso de Japón el vecino incómodo hicieron su trabajo. 
Dicho de otro modo, los límites del imperio chino lo establecieron los mares que rodean la parte sur y sureste de China porque hacia el noroeste la primera ruta de la seda recorría miles de kilómetros atravesando diferentes pueblos.
Existe el común denominador por parte de los expertos en geopolítica acerca del gran error histórico cometido por los emperadores chinos del siglo XIV y XV de no aprovechar sus capacidades navales ampliamente superiores a los del resto de sus competidores y lanzarse a la aventura por conocer y a la postre conquistar el resto del mundo.
Si lo hubieran hecho quizás la historia sería diferente, en realidad nunca lo sabremos, pero bien podemos suponerlo…
Se sabe, por ejemplo, que en el año 1400 mientras Europa se encontraba desangrándose en guerras que se prolongaban durante años como la que entablaban Francia e Inglaterra, el emperador de la dinastía Ming decidió fondear con cargo al imperio una misión naval, posiblemente la más importante llevada a cabo en la historia de aquella civilización.
El encargado de la misión sería el experimentado explorador Zheng He quien llegaría a conformar una flota lo suficientemente poderosa como para haber dominado cualquier puerto al que hubiera deseado atracar.
Entre sus viajes Zheng He llegó a explorar diferentes puertos en la India, el estrecho de Ormuz –actual cruce estratégico de petróleo en el mundo- y el cuerno de África.
¿Y luego qué sucedió?, ¿por qué el emperador no siguió con el esfuerzo de exploración y colonización?
Quizás el sentido de magnificencia al que estaban tan acostumbrados los emperadores no les permitió ver más allá de sus ojos, o en este caso de sus mares y minimizaron el potencial de lo que bien pudieron haber contribuido esas colonias con sus recursos materiales.
Al regreso de sus expediciones Zheng He traería consigo mercancías que seguramente no fueron lo suficientemente atractivas para el emperador; fueron hechas menos.
Ya me lo estoy imaginando: “Objetos sin valor alguno” fue lo que pensó.
De haber tomado la decisión correcta en el momento adecuado el nuevo mundo, es decir, lo que hoy es el continente americano hubiera podido descubrirse muchos años antes. 
De ese modo, nunca hubiéramos tenido una estatua de Cristóbal Colón engalanando Paseo de la Reforma en Ciudad de México, quizás tendríamos al explorador Zheng He en su lugar y posiblemente hablaríamos mandarín…pero bueno eso ya es ciencia ficción.
Cien años después del terrible error estratégico del imperio chino de no continuar con sus expediciones marítimas su rival natural Occidente ocuparía su lugar y comenzaría a conquistar los mares.
A partir de ese momento la preponderancia de Occidente se mantendría hasta nuestros días.
PRESENTE
Hace tan solo unos días el erudito geopolítico Henry Kissinger ideólogo y creador del orden mundial existente gracias a su contribución para el establecimiento de las relaciones políticas y comerciales de Estados Unidos con China viajó a Pekín para asistir a una reunión con Xi Jinping.
En esa reunión el presidente chino hizo mención de un acontecimiento que cambió el mundo en el que hoy vivimos al hacer mencionar que: “Hace 52 años, cuando China y Estados Unidos se encontraban en un punto de inflexión crítico, el presidente [chino] Mao Zedong y el primer ministro [chino] Zhou Enlai, junto con el presidente [estadounidense] Nixon y usted mismo, con una excelente visión estratégica, tomaron la decisión acertada de la cooperación chino-estadounidense, que inició el proceso de normalización de las relaciones entre China y Estados Unidos, beneficiando a ambos países y cambiando el mundo.”
Posteriormente Deng Xiaoping se encargaría de consumar el milagro económico de su país.
Es sumamente fácil analizar los acontecimientos a posteriori, sin embargo, no puedo evitar cuestionarme si la obra realizada por Kissinger no terminó siendo un error estratégico equivalente al de los emperadores de la dinastía Ming.


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